viernes, 24 de febrero de 2012

Maurizio Medo firma la octava entrega de "La biblioteca de Gulliver"

Hábito
1.
El ojo en la ventana Nada acontece (excepto
la erosión de lo desierto en breves intervalos)
Dentro: un haiku sobre la dentadura artificial,
una rala taza de café, dos croissants
y 600 miligramos de Caltrate
Contemplo mis elementales hábitos: presentarme británico (y puntual)
en el infierno (tantas veces cuanto sea necesario) para explicarme
la natura relativa de aletheia, el alza en los precios del abasto,
el ser demanatural de la poesía
(y el triunfo del Sporting)
Dormir como Van Winkle

Despertar con el corazón pleno de estacas (figurante de Una noche de
verano con el rol de extra para el papel de Oberón)

Y mientras, dios está en todas las otras partes,
es otra soledad Una alegoría de los absoluto
¿o de la imaginación?
La habitación agota su discurso en los 600 miligramos de Caltrate,
los croissants, el café…
Nadie cambió el agua en el vaso (¿había uno?)
Nadie es un scherzo de la soledad
Las moscas sobre el agua
(como para un nuevo haiku)
Nada acontece
2.
Uno dispone de los objetos, jamás del orden…
Si me ves con tal insistencia no responderé más
a la realidad de lo que ves Orden es la estatura
para poder empinar hacia la vida (a pesar
de padecerla)
Si te desnudaras…
Te resistes por los comentarios de la tele
Cierra la ventana
Hasta el caos requiere cierto orden, la Varela
Ladra un perro
(Ruido: estampida de cualquiera cosa ajena a tu voz)
No, no es un perro –lo sé por perro, no por sabio
Mi ojo trasciende tu mirada sin reconciliar tu luz
Cierra, dije
3.
No sé si estoy sentado o si sostengo las
paredes de tu imaginación
Repósate un poco Das vuelta tras vuelta
a lo inmediato
No era un perro, lo advertí
Un rastrillo se mueve nocturno sobre el césped
(Tú distraes al medir las paredes de mi imaginación)
¿O es la noche?
¿Quién es quien se desdobla dolida por no ver lo que tú?
Abre la ventana
4.
Acá desleo poemas exhalando maldiciones La poesía
es la otra maldición
Las moscas sobre el agua… el Caltrate… los croissants…
La realidad está en todas las otras partes, ¿quién le mide
la estatura empinando a la par con la vida?
Nadie
Nadie cambió el agua en el vaso
Oh moscas
Nadie se desnuda sobre
Nadie en las precisas partes
en las que se revela mi amor
(aunque éste no coincida con la realidad)
5.
Descree de él Yo también dudo
Usualmente le sorprendo en otras márgenes y éste
me ve donde no estoy
Si apuestas por él, descree (y vacía el agua, por favor)

Abre el cuerpo, las ventanas
Abre

Nota biográfica
Maurizio Medo (Lima, 1965) ha publicado Travesía en la Calle del Silencio (1988), Cábalas (1989), En la Edad de la Memoria (1990), Contemplación a través de los espejos (1992), Caos de Corazones (1996), Trance (1998), Limbo para Sofía (2004), El Hábito Elemental (2004), Manicomio (1ª ed. 2005, Santiago de Chile; 2ª ed. 2007, Lima; 3ª ed. 2011, Monterrey y 4ª ed. 2011, Guadalajara), La trovata (2006), Sparagmos (2008), Contramano (2010) y Transtierros (2010) Además de su trabajo poético, desarrolla labores de periodismo cultural. La suya es, sin lugar a dudas, una de las voces más originales dentro de la poesía latinoamericana actual.

jueves, 16 de febrero de 2012

23 de febrero. Presentación liliputiense en Cabeza de Ratón.


El jueves 23 de febrero, a las ocho de la tarde, se presentarán en Cabeza de Ratón (Calle Sergio Sánchez, 6, Cáceres) los números cuatro, cinco, seis y siete de La biblioteca de Gulliver, colección de libros dedicada fundamentalmente a la poesía latinoamericana actual. Los títulos que se presentarán son:
- Lugares prácticos/Caracteres, del uruguayo Emilio J. Lafferranderie.
-
Última noche, de la chilena Gladys González.
- Punctum, del argentino Martín Gambarotta.
- Postales, del dominicano Frank Báez.

El acto contará con la presencia del editor y con la participación de todos los asistentes que quieran leer poemas de los libros presentados.

jueves, 9 de febrero de 2012

Ediciones Liliputienses en la revista Nayagua

La revista Nayagua, que edita el Centro de Poesía José Hierro, publica en su último número un par de páginas dedicadas a La biblioteca de Gulliver. Además, entre las reseñas, puede leerse una bastante extensa dedicada al último poemario de Cristián Gómez Olivares.

http://www.cpoesiajosehierro.org/web/index.php/publicaciones/revista-nayagua/item/nayagua-16-nuestro-primer-numero-digital

martes, 7 de febrero de 2012

Séptimo número de La biblioteca de Gulliver: "Postales", de Frank Báez.

Treinta años

Dentro de unas semanas voy a cumplir treinta años.
Comenzarán a salirme arrugas,
patas de gallina, papada.
Me crecerá de pronto un bigote tercermundista.
Perderé habilidades.
Adquiriré complejos.
Me pondré paranoico
ante la inminente caída del pelo.
Mi cancelación.
La cara en el espejo.
La disminución de neuronas.
El matrimonio.
Las deudas.
Las enfermedades de transmisión sexual.
La impotencia sexual.

A los treinta ya no enfrentas la vida
como un cazador de búfalos
sino como un tráfico que dirige el tránsito
y que teme que lo atropellen
y es que tienes más posibilidades de morir
que por ejemplo a los veintiuno
que fue la edad en que tomé una guagua a Cabarete
y me pasé la tarde y la noche sentado en la playa
mirando las olas del mar
y pensando en que caminaría entre las aguas
hasta ahogarme
como lo hizo la poeta uruguaya,
aunque al final desistí pensando en todos los poemas
que me faltaban por escribir.
O esa vez que bebía con una mujer ajena en un Car Wash.
O el tiroteo en Plaza Central.
O el año pasado que me metí en el mar
con un amigo ruso y las olas nos embistieron
semejantes a una manada de toros
que pensé que de esta no me salvaba nadie.

Llegar a los treinta gordo y con las posibilidades
de disfrazarte de Santa Claus en Navidad.
Tomando pastillas. Jugando la lotería.
Comprando productos bajos en calorías.
Empeñando prendas, licuadoras, anillos.
Visitando un psicólogo a escondidas.
Bebiendo los lunes con el equipo
de softball de la compañía.

Tener treinta y ser el hazmerreír de los poetas
de veintidós y veinticuatro.
Las musas siempre se van con los jóvenes poetas.
Tacharán mi teléfono y mi dirección de sus agendas.
Finalizada mi carrera de poeta
escribiré mi obra completa en el campo.
Todo mi público será un sarcástico gato.

A los 20 uno escribe poesía como si fuera un reactor nuclear.
A los 30 uno escribe como si fuera el operario del reactor nuclear.

Atravesaré los treinta sobre una tabla de náufrago
soñando que los cuarenta serán peores o mejores.
Triste como un vendedor de zapatos del Conde
retornaré de la oficina tarde en la noche.
No sólo tendré los zapatos mojados por la lluvia
sino también el ruedo de los pantalones,
las medias y los pies.

- Frank Báez: Postales, Ediciones Liliputienses, 2012 -

Nota biográfica

Frank Báez (Santo Domingo, República Dominicana, 1978). Ha publicado el poemario Jarrón y otros poemas (Editorial Betania, Madrid, 2004), el libro de cuentos Págales tú a los psicoanalistas (Editorial Ferilibro, Santo Domingo, 2007), con el que ganó el premio de cuentos de la Feria del Libro de Santo Domingo de 2006, y el libro de crónicas de viaje En Rosario no se baila cumbia (editorial Folía, Buenos Aires, 2011). Sus poemas han aparecido en diversas antologías. Las más recientes son Cuerpo plural. Antología de la poesía hispanoamericana contemporánea (Pre-textos, 2010) y Peligro Inflamable. Antología de poesía contemporánea (editorial Folía, 2011). Junto a Homero Pumarol fundó y conforma la banda de spoken word El Hombrecito, que en 2009 editó un disco titulado Llegó el hombrecito. Es editor de la revista virtual de poesía Ping Pong (www.revistapingpong.com) y lleva un blog en la siguiente dirección:
www.frankinvita.blogspot.com.
Postales ganó el Premio Nacional de Poesía Salomé Ureña en 2009 y ha sido editado en Costa Rica, Argentina y en República Dominicana. Actualmente está siendo traducido al inglés por Hoyt Rogers.